Escrito por: Ruth Nieto y Fernando Lourido (la web de Byron) para la revista Dogsbreeders


Temperamento

Es más que notable que el carácter del perro lobo checoslovaco está heredado en parte del lobo, pero muy suavizado por su mitad de perro. Aún así, comparado con otros perros es muy temperamental e inteligente, lo que hace que se requiera un mayor esfuerzo para adiestrarle. Es una raza que sufre un cambio de temperamento bastante fuerte al pasar de cachorro a adulto, considerándose alcanzada la mayoría de edad a los 18 meses.

A heredado la timidez y sensibilidad del lobo por lo que se encuentra incomodo ante situaciones inusuales. La timidez evita que se enfrente a situaciones desconocidas que le puedan ser desfavorables, mientras que un carácter sensible le hace aprender más rápido de las experiencias, dándole mayor valor a lo ocurrido. Son dos características que en una vida salvaje aumenta la posibilidad de supervivencia, pero al ser introducidos dentro de una sociedad humana pueden provocar reacciones inadecuadas al entorno.

Son perros juguetones, pero serios y maduros cuando consideran oportuno. Les encanta dar largos paseos por el campo y explorar los alrededores con cierta libertad, pero hay que tener cuidado, ya que le encanta perseguir presas e intentar cazarlas.


Comportamiento Social, Convivencia y Territorialidad

Se considera una raza no apta para principiantes. Son animales fuertes y tozudos. El dueño debe ser capaz de gestionar estas situaciones con calma, una postura positiva y con ganas de resolver los retos que plantee el perro. Igualmente, en una situación idónea, el dueño debe tener unas capacidades físicas óptimas y un temperamento estable y fuerte. Cada persona debe ser responsable y consciente de sus cualidades y las de su perro, como raza y como individuo. Ignorar cualquiera de ellas puede ser cruel para el animal e incomodo o incluso desquiciante para el dueño.

Tanto los perros como los lobos son animales jerárquicos. Esta raza tiene muy asumido el concepto de jerarquía. Deseará formar parte del grupo social en el que se le integre y acatará las órdenes siempre que sean coherentes. Es mas, necesitara tener normas y saber que debe cumplirlas para lograr su estabilidad emocional y una correcta integración en la sociedad. Mientras un perro conocedor de las normas se muestra relajado y seguro por conocer como debe comportarse en su entorno, un perro sin normas se muestra ansioso y confundido.

Son muy sociales, que no sociables. El termino social se refiere a la necesidad que tienen los miembros de un grupo a interactuar entre si con el fin de sobrevivir a un entorno determinado o intercambiar información, mientras que el termino sociable indica disposición o inclinación de los individuos hacía otros seres, de la misma o distinta especie, aún sin tener la necesidad de interactuar para la subsistencia ni que el comportamiento se vea influenciado.

Crea un vínculo muy fuerte con el dueño. Considerará compañeros del grupo al resto de la familia y pasará a defender a su grupo social y al territorio hasta las máximas consecuencias. Evidentemente, toda la familia debe obtener y mantener un rango claramente superior dentro del grupo para evitar problemas de competencia. En los grupos de perros y lobos con posiciones claramente definidas existe una mayor tranquilidad y un menor nivel de estrés y conflictos.

Tienen la capacidad de distinguir un buen dueño de un mal dueño, y no permitirá el abuso desmesurado de poder o los castigos físicos, pero se mostrará extremadamente fiel a una dirección coherente, firme y estable.

Siempre que salga fuera del territorio con el dueño intentará no perderle de vista y en caso de despistarse volverá para buscarle ya que necesita la referencia de donde se encuentra el grupo.

Con los niños, así como pasa con otros cachorros son cariñosos y suelen permitirles cosas que no permitirían a adultos. Aún así, ante la fragilidad de estos, cualquier contacto de niños con esta o cualquier raza canina debe ser supervisado de cerca por el dueño.

Se llevará bien con el resto de los perros con los que no conviva, siempre y cuando no muestren signos de dominancia o agresividad ya sea con él o con otros miembros de su grupo social. En esa situación su actitud pasará a ser desafiante y no se amedrentará.

Toleran e incluso pueden encantarles los animales de otras especies siempre que haya sido socializado desde pequeño con su especie. Sin embargo no tiene tan buena reacción con un animal que le resulte extraño o diferente. Aceptará, e integrará en su grupo a otros animales que vivieran previamente en la casa.

Con personas extrañas se muestran precavidos y aparentemente tímidos. Si llegan acompañados de algún miembro del grupo social, se retirará, pero aún así necesitará coger confianza para dejarse tocar. Mientras estudia la situación, evitará acercarse y observará desde una posición que considere segura. Una vez que vea que no existe peligro, permitirá que se le acerquen.. También es una cualidad óptima para los perros de guarda y defensa, ya que no se fían de desconocidos, pero tampoco se abalanzan sobre ellos para atacarles. Aún así, en el conjunto de cualidades hay otras razas mejor capacitadas para esta función de guarda y defensa.

Soportan los lugares multitudinarios si se les ha enseñado desde pequeños, pero si no es así pasarán un mal rato y aunque no sea una raza que muestre agresividad al ser humano, se sentirá incomodo si le rodea un grupo de desconocidos para tocarles y hablarles.

Necesitan tener contacto con el grupo y sufren si no lo tienen. Pueden vivir en un piso perfectamente, pero con grandes dosis de ejercicio extra. Sin embargo no serán felices si se encuentran solos en un amplio jardín sin contacto con su grupo social.

Defenderá el territorio, pero si no ha sido entrenado para realizar tareas de guarda, su reacción será evitar una confrontación salvo que lo considere necesario. Esto es, que perciba peligro hacía el mismo o cualquier miembro de la manada.

Siempre que le sea posible se colocará en posiciones elevadas, que le permitan cubrir visualmente todo el territorio y la posición del resto de integrantes del grupo social.


Comunicación

Al igual que los lobos utilizan muy poco el ladrido para comunicarse, son muy gesticulares. Intentarán interpretar y utilizar los gestos, la posición corporal y la mirada para mostrar estados de ánimo, peticiones, informaciones, etc. Incluso si se desea que utilice el ladrido como herramienta en funciones de guarda deberá ser entrenado.

En cambio no será difícil escuchar sus aullidos cuando quiera indicar su posición, localizar a algún miembro del grupo, o contestar a otro individuo de la misma especie.

En situaciones de conflicto son extremadamente teatrales, hacen que parezcan más graves de lo que realmente son, ladrando, gruñendo, y lanzando mordiscos, que no mordiendo. En realidad son muy rituales, es decir, son capaces de establecer un orden jerárquico mediante gestos y muestras de dominancia sin llegar a tener un conflicto físico que ponga en peligro la salud de los participantes.

Su potencia y agilidad, física y mental, nos hace aconsejable retarles diariamente procurando evitar que caigan en el aburrimiento. Imprescindible adiestramiento, ejercicio y trabajo en equipo... harán de él más que un fiel compañero.


Adiestramiento y educación

La socialización es el proceso de adaptación de un individuo a las normas, valores y formas que rigen una sociedad con el fin de desempeñarse satisfactoriamente en esta e interactuar correctamente con los individuos que la forman. En este caso consiste en realizar la adaptación de un perro a las normas de la sociedad humana. Hay que evitar que los comportamientos naturales o instintivos del perro creen situaciones problemáticas. El PLC es un perro que por sus orígenes es tímido ante situaciones desconocidas, por lo que una correcta socialización es indispensable. Su carácter sensible hace vital que se supervisen los trabajos de socialización para evitar que cree asociaciones indebidas. Si no se le habitúa correctamente desde cachorro a alguna situación puede tener reacciones no deseadas de adulto.

El adiestramiento consiste en desarrollar habilidades, conocimientos y destrezas necesarias para desempeñar una función o trabajo de forma eficiente. El PLC es un perro que impresiona por su estética y puede asustar a alguien si se acerca corriendo y aparentemente descontrolado o si intenta quitarle el bocadillo a un niño. Estas situaciones, además de incomodas pueden traer muchos problemas legales. Para evitarlo, unido a un buen trabajo de socialización, debe llevarse a cabo un trabajo de adiestramiento desde cachorro. Nos permitirá tener control del perro y poder realizar trabajos de manera individual o cooperando, cosa que tanto el perro como el dueño disfrutaran.

Los PLC tienen una gran capacidad de aprendizaje, sus cualidades cognitivas son muy altas y su memoria espectacular. Nos sorprenderá aprendiendo ejercicios en pocas repeticiones o resolviendo problemas utilizando métodos basados en experiencias previas, nuevas acciones a modo de “prueba y error” o copiando el comportamiento de otros individuos. Por el contrario se cansará de largas sesiones de trabajo o innumerables repeticiones del mismo ejercicio. Se aburrirá, perderá el interés y empezará a concentrarse en cosas “más interesantes” para él. Además de desmotivarle para futuras sesiones. Es una raza que necesita entender la finalidad de lo que se le está pidiendo y sentirse interesado en el objetivo, pero que impresionará a cualquiera si se lo proponen. Este es el motivo de que el adiestramiento de un perro lobo checoslovaco requiera más tiempo que con otras razas, sobre todo en adiestramiento básico. En cambio los trabajos técnicos, como mondioring o SCH suponen un mayor reto y les permite dar rienda suelta a sus talentos naturales. Tal y como comprobó Karel Hartl, se sienten muy atraídos por la comida, obteniendo de ellos mayor esfuerzo, dedicación y atención que con otros elementos, como por ejemplo los juguetes. Trabajan mejor en el ocaso y al alba, coincidiendo con el periodo de actividad del lobo.

Como cualquier otra raza agradecen la realización de actividades lúdicas como obediencia, rastreo, o cualquier otra, más aún si coopera con algún otro miembro del grupo.

Una vez que el animal se encuentre socializado, jerarquizado, educado y entrenado se podrá disfrutar plenamente del animal como un individuo más de la familia y el perro sentirse integrado dentro de un grupo social que le quiere, le respeta y le protege.



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